Saturday, September 20, 2008

REAFIRMA ORTEGA QUE LOS IDEALES DEL SOCIALISMO ESTÁN VIVOS

REAFIRMA ORTEGA QUE LOS IDEALES DEL SOCIALISMO ESTÁN VIVOS
Por Prensa Latina
El presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, reafirmó hoy que los ideales del socialismo, de un mundo lleno de justicia y del comunismo, se mantienen vivos para la humanidad.
El mandatario nicaragüense en declaraciones a la Televisión Rusa circuladas aquí por el Consejo de Comunicación y Ciudadanía del Gobierno subrayó "que los ideales siguen estando allí, vivos".
"Mientras tengamos injusticias en el mundo, el ideal del Socialismo, el ideal de un mundo lleno de justicia, el ideal mismo del Comunismo, entendiéndolo como una forma extraordinaria de vida, un sueño, están allí", señaló.
Agregó que América Latina está acercándose a lo que es el socialismo, adecuado lógicamente a la realidad latinoamericana, y se está acercando a través de los votos, que es un fenómeno nuevo.
Precisó que sencillamente son proyectos alternativos, son caminos nuevos que se están abriendo en América Latina y, Cuba allí resistiendo, indiscutiblemente que es un ejemplo extraordinario de lo que es un proyecto socialista en el contexto latinoamericano y caribeño.
Al valorar el relanzamiento de las relaciones de Rusia con la región, Ortega consideró que un mundo multipolar, es lo que realmente nos va a asegurar este punto de equilibrio para que la humanidad pueda, realmente, tener una garantía, pueda sobrevivir, y Rusia, acentúo, juega un papel determinante en este proceso.
El gobernante nicaragüense se refirió además a las posibilidades de colaboración con Rusia en varios campos. "Aquí tenemos la geotermia, la hidroeléctrica, la biomasa, la eólica; Rusia tiene una enorme experiencia en la hidroeléctrica y en la geotermia", dijo.
Agregó que Nicaragua necesita un puerto de aguas profundas, además tiene posibilidades de un canal interoceánico, amén de otros recursos, y Rusia, planteó, indiscutiblemente, tiene un campo dónde desarrollarse, donde aportarle a Nicaragua en el campo científico técnico, en la educación, en la salud.
"Yo diría que estamos en condiciones como para que se puedan retomar todas las relaciones que teníamos con Rusia en el período de 1979 a 1990", aseguró el gobernante.

AVILA HACE LLAMADO A RESURGIR LOS ESCUADRONES DE LA MUERTE EN EL SALVADOR (Saque usted sus conclusiones)


Discurso de Rodrigo Ávila a la Fuerza Armada de El Salvador
6 de septiembre de 2008

Estimados, queridos veteranos de guerra. Ex miembros de nuestra gloriosa fuerza
Armada. Es un inmenso honor dirigirme a ustedes esta mañana, en una de las mayores
concentraciones de héroes que ha tenido nuestro país. Gracias a ustedes El Salvador
sigue siendo un país libre, un país soberano y un país independiente. Hace 19 años,
cuando nuestra patria estaba sufriendo una agresión terrorista, tomé la decisión de
incorporarme al servicio territorial como parte de las Defensas Civiles Patrióticas.

Créanme que fue uno de los momentos más importantes de mi vida. Ese momento,
cuando tomé el fusil, a mi me dieron un M14,
me amarré las botas, me puse el
uniforme verde olivo, y le juré eterna lealtad a la patria, así como lo hicieron ustedes.

Quiero decirles también hermanos veteranos que tengo el honor de tener a un padre que
también con mucha honra, con mucha dignidad, con mucho orgullo vistió el uniforme
de nuestra Fuerza Armada. Cuando juré a la bandera como ustedes lo hicieron, ese
juramento implicaba ofrecer la vida si era necesaria. Recuerdo el coraje que mostraron
mis compañeros frente al enemigo en los combates que se libraron en la ofensiva aquí
en la capital. Al final los agresores fueron derrotados. Ustedes los derrotaron. Y ellos
tuvieron que regresar a la montaña. No cumplieron su objetivo de tomar el poder. No
cumplieron ese objetivo de hacer de nuestro país un estado comunista, y después de esa
derrota, en noviembre de 1989, no les quedó más remedio que deponer las armas e
incorporarse al sistema democrático. Me siento orgulloso de haber participado con
ustedes en aquel esfuerzo por la libertad. Ustedes vencieron. Nosotros vencimos. Pero
lo más importante es que El Salvador venció.




Es cierto que los enemigos de la libertad y la democracia se vieron obligados a deponer
las armas, se convirtieron en partido político, pero sus objetivos no han cambiado, y
quieren lo mismo de siempre: hacer de nuestro país un estado comunista. Desde 1932 la
barrera contra los comunistas siempre ha sido esa barrera que los ha detenido y contra la
que se han estrellado sus aspiraciones, y esa barrera ha sido y seguirá siendo siempre la
Fuerza Armada de El Salvador.
Tuvimos la misión de defender la patria, en lo que muchos calificaron como uno de los
más cruentos conflictos que ha vivido el continente americano en los últimos años.
Unos dieron sus vidas, y aquí están hoy con nosotros algunos seres queridos de estos
héroes que ofrendaron lo más que podían ofrendar, lo mejor que podían ofrendar que
era su vida por El Salvador. Un saludo a todos aquellos seres queridos, a todos aquellos
parientes de nuestros héroes que dieron la vida por El Salvador.
Otros dieron parte de su cuerpo. Aquí hay hombres, aquí hay mujeres, aquí hay
personas que cojean. Aquí hay personas que les hace falta un miembro, aquí hay
personas que no tienen un ojo. Aquí hay personas que dieron eso y mucho más por El
Salvador, y todo en defensa de nuestros valores, en defensa de nuestra forma de vida, en
defensa de la democracia. Pero gracias a Dios hermanos, aquí seguimos cantando
nuestro himno nacional, y no andamos cantando la marcha esa de la Internacional
Comunista. Gracias a ustedes aquí ondea la bandera azul y blanco y no la de Venezuela
ni la de Cuba.
Aquí, hermanos, no va a venir a insultarnos un tirano extranjero como acaba de ocurrir
en Honduras, y eso va a ser gracias a que contamos con personas como ustedes.
Vivimos momentos peligrosos. Momentos en que los maestros del engaño tratan de
confundirnos. Al fin, esa es su especialidad. En Venezuela un militar que no conoce el
significado de la palabra honor llegó al poder diciendo mentiras. Dijo que creía en la
democracia, dijo que creía en la libertad. Pero una vez sentado en el poder cerró medios
de comunicación, se alió con el gobierno comunista de Cuba, se alió con los terroristas
de las FARC de Colombia y se alió con toda suerte de internacionalistas que sólo
pretenden llegar a imponer el totalitarismo en sus países. Él, una vez instalado en el
poder, cambió la constitución pretendiendo perpetuarse como dictador. Aprovechó los
altos precios del petróleo y comenzó a corromper las fuerzas armadas de su país. A las
fuerzas armadas de otros países. Y hoy su esfuerzo, a través del FMLN se está
concentrando en El Salvador. Y ahí andan unos vendepatrias con gorras de esas que
tienen la estrella roja aquí, con la bandera de Venezuela y la bandera de Cuba, en esas
gorras y esas camisetas. Vistiendo al Ché Guevara, honrando a esas banderas y no
honrando a nuestro sagrado pabellón nacional, a nuestra sagrada bandera.
Pero hermanos, no vamos a permitir que El Salvador sea parte de esa locura, esa locura
a la que llaman socialismo del Siglo XXI. No vamos a permitir que cierren medios de
comunicación, no vamos a permitir que se aplaste nuestra libertad, no vamos a permitir
que los malos hijos de nuestro país corrompan a nuestros gobiernos, a nuestras fuerzas
armadas, No vamos a permitir que vengan otros de otros lados a insultarnos como lo
han hecho en otros países. Y les tengo malas noticias a los agentes del totalitarismo:
nuestra Fuerza Armada no está en venta. Ustedes no están en venta. El Salvador no está
en venta y eso no es negociable.
Lo que dice el candidato de los comunistas es variable. Él habla sobre la Fuerza Armada
y dice palabras vanas. Allá en el oriente del país hablaron que iban a derogar la ley de
amnistía. Lo hicieron también en universidades, donde hablaron que iban a derogar la
ley de amnistía y que iban a suprimir a la fuerza armada. Pero hoy dicen otra cosa muy
distinta. ¿Cómo le podemos creer a alguien que cuando está en San Miguel dice una
cosa, cuando está en Morazán dice otra, cuando está aquí en San Salvador en una
universidad dice otra y cuando aparece entrevistado por los medios de comunicación
dice otra cosa totalmente distinta? A alguien así no le podemos creer. Al igual que no le
podemos creer a Chávez cuando dijo no voy a cerrar ningún canal y sólo voy a hacer un
periodo presidencial, no me voy a perpetuar en el poder. Y eso fue hace un montón de
años. Esas cosas, hermanos veteranos, se dicen en una campaña política, a
conveniencia. Lo cierto es que el objetivo número dos en los estatutos del FMLN dice
claramente que están en contra de los militares porque son, según ellos, un obstáculo
para la democracia. De todos es sabido que el FMLN y sus advenedizos siempre han
querido eliminar a la Fuerza Armada, ya sea por la vía militar o por la vía política.
La razón de ser de la Fuerza Armada es la defensa de la patria, la libertad del pueblo
salvadoreño, y ambas son indispensables para nuestra existencia como nación. Como
candidato a la presidencia de la República quiero aquí ante ustedes dejar establecido mi
compromiso y total apoyo a nuestra gloriosa Fuerza Armada. Mi total compromiso, no
sólo a la institución, sino que a ustedes. Mi total compromiso hermanos a ustedes. Yo
he sido como ustedes. Yo he andado el uniforme. Y yo a mucha honra, a mucha honra,
puedo decirlo: me ensucié las botas, y aquí mi coronel Helena Fuentes bien lo sabe.
Ustedes son parte de ese compromiso que yo adquiero: los veteranos de guerra. Los que
conforman la reserva estratégica y la reserva moral del pueblo salvadoreño. Y déjenme
decirles algo que se los voy a decir de corazón, se los voy a decir de corazón y como yo
lo hago todo el tiempo: mirándole a los ojos a las personas. Yo sé hermanos, yo sé y
estoy conciente, y se los digo con el corazón, que ustedes no han recibido la atención y
el apoyo que verdaderamente merecen. Yo se los estoy diciendo aquí. Y por eso este día
me estoy comprometiendo a apoyar al veterano militar mediante programas que
mejoren su calidad de vida. Hay que atender de mejor manera, y dar una mejor atención,
a los lisiados de guerra. Hay que mejorar y revisar las pensiones que tienen. Eso es de
justicia y lo vamos a hacer. Apoyaremos el sistema de seguridad social de la Fuerza
Armada. Me comprometo a reforzar el presupuesto de defensa y orientarlo a la
modernización de sus equipos y materiales…

REFLEXIONES DE FIDEL


Los vicios y las virtudes
Ayer hablábamos del Ike financiero que enloquece al imperio. Este no encuentra la forma de conciliar el consumismo con las guerras injustas, los gastos militares y las enormes inversiones en la industria de armamentos, que matan pero no alimentan a los pueblos ni satisfacen sus necesidades más elementales.
Nada podría describir mejor la enajenante contradicción que las palabras del senador Richard Shelby, el principal republicano de la Comisión de Bancos del Senado de Estados Unidos, cuando declaró al canal de televisión BBC: "No sabemos cuánto va a costar esto. Probablemente de 500 mil millones hasta un millón de millones de dólares, y eso afectará a los contribuyentes tarde o temprano, o será una deuda cobrada a todos nosotros o a nuestros hijos", relata la agencia noticiosa Reuters de Gran Bretaña.
Nadie puede dudar del destino del mundo capitalista desarrollado y la suerte que promete a miles de millones de personas en el planeta.
La lucha es el único camino de los pueblos en la actualidad para alcanzar una comunidad en la cual vivir con justicia social y decoro, la antítesis del capitalismo y los principios que rigen el odioso e injusto sistema. En la dura batalla por esos objetivos, el peor enemigo es el instinto egoísta del ser humano. Si el capitalismo significa la constante utilización de ese instinto, el socialismo es la batalla incesante contra tal tendencia natural. Si otras veces en la historia la alternativa era volver al pasado, hoy tal alternativa no existe. Se trata de una batalla que corresponde librar fundamentalmente a nuestro glorioso Partido.
Toda manifestación de privilegio, corrupción o robo tiene que ser combatida y no hay excusa posible en esto para un verdadero comunista. Cualquier tipo de debilidad en tal sentido es absolutamente inadmisible. Nunca fue la característica de los miles de hombres y mujeres que marcharon voluntariamente a cumplir los deberes internacionalistas que llenaron de gloria y prestigio a la Revolución Cubana. En tales principios de ética y pureza se inspiró el pensamiento de José Martí y todos los que lo precedieron.
Ahora, en medio del golpe demoledor y fresco de los huracanes, es cuando debemos demostrar lo que somos capaces de hacer.
El robo en fábricas, almacenes, servicios automotrices, hoteles, restaurantes y otras actividades donde se manejen recursos o dinero, tiene que ser combatido sin tregua por los militantes del Partido. Cuando alguien con esa condición incurra en tan bochornosa actividad, aparte de las medidas legales que le correspondan, debe ser sancionado por el Partido, sin extremismos, pero de forma madura y eficaz. El capitalismo es víctima del delito común y se defiende de este mediante sofisticados medios técnicos, el desempleo, la exclusión social, el asesinato y hasta la violencia extrema, que resulta ya inútil frente al tráfico de drogas, que cuesta cientos y hasta miles de vidas cada año en algunos países latinoamericanos.
No es fácil la tarea de los cuadros en un mundo donde la incitación al consumismo es permanente a través de todos los medios radiales, televisivos, electrónicos y escritos, y los métodos de seducir al ser humano son extraídos de laboratorios y centros de investigación. Obsérvese lo que ocurre con lo que se ha dado en llamar publicidad, por la que los consumidores pagan más de un millón de millones cada año. Se repiten tanto los anuncios comerciales, que desesperan por su banalidad a casi todas las personas.
Pero el robo está lejos de ser el único mal que daña a la Revolución. Están los privilegios conscientes o tolerados y los inventos burocráticos. Recursos asignados para una situación temporal, se convierten en gastos y consumos permanentes.
Todo conspira contra las reservas en materiales y en divisas del país, lo cual puede traer escasez de productos y exceso de dinero circulante. Lo mismo ocurre cuando los que tienen dinero abundante corren a comprar en exceso lo que les vendan en las tiendas de divisas.
Hay aparatos del Estado con la tendencia de generalizar los privilegios o dar mucho más en la competencia que desatan por los técnicos y la fuerza de trabajo disponible. A veces se vuelven timbiricheros con métodos genuinamente capitalistas en la búsqueda de ingresos, para administrar recursos con los cuales hacer el papel de eficientes y ganar el apoyo complaciente de los suyos. Son costumbres burguesas y no proletarias, contra las cuales todos tenemos el sagrado deber de luchar en nosotros y en otros.
Hay países que no vacilan en aplicar la pena capital contra estos delitos. No pienso realmente que sea necesario en nuestro caso. Tampoco premiar idiotamente a los incorregibles en nuestras prisiones; que adquieran un oficio, pero no soñar convertirlos en científicos.
A lo largo de mi vida revolucionaria vi cómo estos vicios crecían al lado de las virtudes. También se producen blandenguerías en algunos ciudadanos que se habitúan a recibir y dedican poco tiempo a meditar, leer periódicos e informarse de las realidades. El enemigo conoce sobradamente bien las debilidades de los seres humanos en su búsqueda de espías y traidores, pero desconoce la otra cara de la moneda: la enorme capacidad del ser humano para el sacrificio consciente y el heroísmo. Los padres quisieran legar bienes materiales a sus hijos, pero prefieren dejarles la herencia de una vida digna y prestigiosa que los acompañe siempre.
El imperio se ha topado en esta isla con un pueblo capaz de resistir su bloqueo y agresiones decenas y decenas de años. Por ello extrema sus medidas contra Cuba. Trata de arrebatarle personal calificado y su fuerza de trabajo; selecciona a los que conceden las miles de visas acordadas por año, mientras promueve a su vez las salidas ilegales; mantiene y refuerza su Ley de Ajuste Cubano, que concede privilegios especiales para la emigración ilegal a los ciudadanos de una sola nación en el mundo: Cuba. Si los extendiera a los demás países de América Latina, en poco tiempo los latinoamericanos serían más de la mitad de los habitantes de Estados Unidos.
Lo que es más cínico: recluta mercenarios que pretenden impunidad, les suministra orientación y recursos, los promueve internacionalmente, y se complace en poner a prueba la paciencia y ecuanimidad del poder revolucionario.
La verdad nunca le faltará a nuestro pueblo.
No sólo lucharemos sin tregua contra nuestros propios errores, debilidades y vicios, sino también ganaremos la batalla de ideas en la que estamos enfrascados.
Si de algo podrán estar seguros siempre los jefes del imperio, es que ni huracanes naturales ni huracanes de cinismo lograrán doblegar a la Revolución.
Antes, como dijo Martí, se unirá el mar del Norte al mar del Sur y nacerá una serpiente de un huevo de águila.
Fidel Castro RuzSeptiembre 19 de 20088 y 45 p.m.

Thursday, September 18, 2008

Cuba saldrá adelante pese a bloqueo EE.UU


Cuba saldrá adelante pese a bloqueo EE.UU, asegura canciller
La Habana, 18 sep (PL) El canciller de Cuba, Felipe Pérez Roque, aseguró hoy que el país saldrá adelante en medio del férreo bloqueo económico, financiero y comercial impuesto por Estados Unidos a la Isla desde hace más de cuatro décadas.
Bloqueo EE.UU. principal obstáculo a recuperación en Cuba
Cuba agradece voluntad solidaria internacional tras huracanes
En conferencia de prensa televisada, el jefe de la diplomacia cubana calificó de dramáticos los actuales peligros a los cuales la humanidad se enfrenta si no cambia sus patrones de desigualdad.
“En medio de ese ambiente internacional adverso, en medio de una coyuntura desfavorable, y más aún, en medio del férreo bloqueo impuesto por Estados Unidos, nuestro país saldrá adelante sin abandonar, sobre todo, a los que menos posibilidades tienen”, expresó en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores.
Pérez Roque aprovechó la ocasión para agradecer, en nombre del gobierno cubano, la voluntad de las naciones que enviaron de manera solidaria ayuda humanitaria para apoyar la recuperación en la isla tras el paso devastador de los huracanes Gustav e Ike.
Consideró admirable la postura mundial demostrada por países grandes y pequeños, cuyo valor está en la disposición solidaria.
Ya enviaron donativos 23 países, cuya significación trasciende el monto financiero, puntualizó el canciller cubano, quien destacó la labor de las agencias de Naciones Unidas, con las cuales existe una tradición de estrecha colaboración.
En tanto, señaló, los peores problemas se concentran en la producción de alimentos y la vivienda, pero nadie quedará abandonado y el país saldrá adelante.
mgt/ydg PL-102

Wednesday, September 17, 2008

Como Lavan el Dinero los Bancos


EE.UU y los 500 mil millones de dólares del negocio de la droga


Caracas, 12 de Sep. ABN (Hernán Carrera).- Opio, cocaína, marihuana y anfetaminas movilizan mundialmente cada año un presupuesto que puede doblar el de un país petrolero como Venezuela. Debidamente ¿lavadas? y llevadas a honorables bolsas de comercio, las ganancias anuales del narcotráfico llegan a representar ?en acciones perfectamente legales? más de 300 billones de dólares: una cifra que torna ridícula la pretendida especie de que es este un negocio manejado por capos tercermundistas que se esconden en algún búnker de Colombia o Afganistán.

Un campesino boliviano –Julio Quispe, pongamos, por inventar un nombre– que evada el monopolio estatal de la coca, recibirá 1.375 dólares por los 275 kilos de hojas que hacen falta para producir un kilo de pasta o base de cocaína. Un narco colombiano –Alvaro Jaramillo, digamos– podrá procesar ese kilo de pasta y vendérsela a cualquier congénere por unos $ 5.000, o transformarla en clorhidrato y revenderla en Cartagena o Bogotá por $ 15.000. En Harlem, o en Broadway, o en Harvard, un Tom Smith o Jimmy Johnson cualquiera podrá optar entre ofrecer el polvo puro, a unos $ 30.000 el kilo, o adulterarlo hasta obtener por cada gramo de piedra o crack entre 40 y 80 dólares. Los 1.375 dólares de Julio Quispe son ahora, en promedio, 60.000.

Un negocio sencillo, se dirá: no requiere más que unas hojas que crecen casi silvestres, algo de kerosén, un poco de ácido sulfúrico y acetona, una narco-mula o una pista o un peñero siquiera. Y, claro, un tanto de mala conciencia y otro de osadía para mover de un sitio a otro esos mil gramos.
Pero no es un kilo: son 992.000, que eso fue, según la Oficina de las Naciones Unidas para las Drogas y el Crimen (Unodc, por sus siglas en inglés), la producción mundial de cocaína en un año tan cualquiera como 2007. Y no es sólo coca: también hay, igual de lucrativos o más, 8.870.000 kilos de opio. Y 41.400.000 kilos de marihuana. Y 494.000 de anfetaminas varias. Y pare usted de contar alucinógenos y otras especies.

Hablamos, entonces, de movilizar por todo el mundo, desde las selvas más apartadas hasta los colegios y universidades y bares y oficinas de cualquier pueblito primermundista, algo más de 50 millones de kilos de sustancias ilícitas, que son objeto de persecución feroz y de guerra a muerte. Hablamos, además, de mover también por el mundo entero otra cosa aún mucho más difícil de hacer pasar inadvertida: los 500.000 millones de dólares que como mínimo, al decir de los expertos (de la ONU, del Fondo Monetario Internacional, de la Drug Enforcement Administration o DEA), reportan en ganancia anual esas sustancias. A precios de 2006.
Eso es el narcotráfico. Y es apenas el comienzo.

Cosas que puedes saber con sólo mirarlas

Al comienzo de la larga cadena del narcotráfico no todo son eslabones perdidos: se conocen perfectamente los grandes centros de producción. Y las grandes rutas de distribución también.

Con 193.000 hectáreas sembradas de adormidera, Afganistán concentra 92% de la producción mundial de opio. Pura, o transformada en morfina o heroína, la droga afgana fluye hacia Europa a través de Pakistán, de las ex repúblicas soviéticas de Turkmenistán y Uzbekistán, del largo corredor kurdo, de Georgia, de Chechenia, los Balcanes. De lejos, Myanmar compite con sus 27.000 hectáreas de amapola.

Colombia es dueña de 55% del cultivo mundial de hojas de coca: 99.000 hectáreas. Le siguen Perú, con cerca de la mitad de eso, y Bolivia, con 28.900 hectáreas casi enteramente dedicadas al procesamiento y comercio legal. El clorhidrato de cocaína tiene por destino principal los Estados Unidos. Sube por el Pacífico, vía Panamá, o por el Caribe colombiano, o atraviesa Venezuela para hacer escala en las antillas. Otra parte, más pequeña, cruza el Atlántico y toca Africa antes de entrar a Europa.

El Asia oriental y tecnologizado representa el 55% del mercado mundial de anfetaminas (éxtasis y otros estimulantes), y se encarga por sí misma de producir y consumir sus tabletas. Lo mismo hacen sus otros dos grandes competidores: la culta Europa y el Estados Unidos de la implacable DEA.

De esos mismos supervigilados predios de la DEA –el territorio estadounidense– se sabe con certeza que acaparan la mayor porción de la torta en el mercado mundial de producción y consumo de marihuana, gracias a las técnicas del cultivo hidropónico en interiores e incluso en subsuelos. Aunque más democrático en su irrigación por el globo –el cannabis se siembra en 172 países–, América concentra 55% de la producción y tiene en su lado Norte una de las más altas tasas de prevalencia mundial: 10,5% de los norteamericanos entre 15 y 64 años son consumidores. En Europa, con tres millones de adictos (consumo diario), encabeza esta hierba las estadísticas del Observatorio Europeo de las Drogas y Toxicomanías.

Con apenas estos pocos datos, algunas cosas comienzan ya a llamar la atención en el oscuro mundo del narcotráfico. Cosas, digamos, que no terminan de parecer casuales.

Por ejemplo, que Afganistán, el cuasi monopólico centro mundial de producción de opiáceos, esté literalmente cruzado de tropas invasoras y misiles y tanques y muertos, y sin embargo.

Que de Pakistán y las ex repúblicas soviéticas del sur, amistosamente occidentales, no se hable. Que Georgia y Chechenia, y el corredor kurdo (Irán, Irak, Turquía), y la puerta trasera de Europa (Albania, los Balcanes), sean tan crudamente escenario de guerras, de intervenciones, de vigilancia extrema por la mal llamada “comunidad internacional”, y sin embargo.

Que Myanmar esté en la lista de “Estados fallidos”, y sin embargo.

Que Colombia acumule nueve años de Plan Colombia, y de balas, y desplazados y muertes otra vez, y sin embargo.

Que el Caribe sea tan decididamente mare nostrum de los gringos, tan erizado de patrullas, y de satélites, y sin embargo.

O, por ejemplo, que la marihuana, por largo rato el rubro de mayor peso en el narcotráfico mundial –80%, en términos de tonelaje–, y el que más alarmas de consumo enciende en los países altamente desarrollados, y el que allí mismo se produce –igual que las anfetaminas–, sea justamente la droga menos perseguida.

Pero claro: no se imagina uno un “Plan Holanda”, un bombardeo incendiario de laboratorios sembrados en Borgoña, una invasión aliada contra Londres, unas autodefensas que desplacen y aniquilen a los pobladores de Harlem o de Queens. Aunque sean negros, aunque sean boricuas. Allí el narcotráfico sirve para otra cosa.

Peones, capataces, buhoneros

Un simple cálculo matemático establece que si las 50.000 toneladas de producción mundial de drogas se transportaran en contenedores de uso corriente, se necesitarían 1.250 gandolas para cargarlos. Otros, más ociosamente, han calculado que las ganancias respectivas, apiladas en billetes de cien dólares uno sobre otro, formarían una torre de mil metros de altura: cuatro torres del Parque Central de Caracas, una encima de la otra.

No es fácil esconder un alijo así. Según diversos informes internacionales que ratifica el ex presidente brasileño Fernando Henrique Cardoso, los presupuestos del combate mundial contra el narcotráfico equivalen “casi al mismo valor generado por el comercio de drogas” (http://colombiadrogas.wordpress.com/). Tan solo el Plan Colombia, para el momento de su aprobación por Bill Clinton, contempló para ese fin un monto de 1,3 billones de dólares. Un total de 87 oficinas de la DEA se reparten en 63 países –aparte de las 227 existentes en territorio estadounidense– para recordarle al mundo que esa lucha es exigencia de la mayor de las potencias económicas, militares y policiales.

Y sin embargo: en todo 2007, esa misma DEA tuvo que jactarse como logro mayor de una incautación de 19.434 kilos de cocaína en un barco de bandera panameña: 1,9% de la producción mundial.

Los supuestos “grandes capos” de la droga que terminan apresados o muertos guardan proporción con estas últimas cifras. Carlos Lehder, cofundador del Cartel de Medellín, era al ser capturado “dueño de dos hoteles, dos aviones, siete fincas en Quindío y otros departamentos, lanchas y al menos 1,8 millones dólares en efectivo” (www.pabloescobargaviria.info/index). Al ultra-famoso y finado Pablo Escobar Gaviria se le atribuyó una fortuna (nunca auditada, jamás comprobada) de entre 5.000 y 10.000 millones de dólares: 1% o 2% de lo que produce “el negocio” en 12 meses apenas.

Esos “grandes zares” nunca fueron más que pequeños intermediarios. Hoy, cuando ya no están, cuando ya no es posible ser a un mismo tiempo capataz de finca productora y presidente de un banco o una universidad, sus sucesores son miles y miles de peones que sólo se alzan un escalón o dos por sobre esa buhonería del narcotráfico del tal Jaramillo o el Tom Smith o Jimmy Johnson.

Dijo una vez el ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez, conocedor de oficio: “Hay dos cosas imposibles de ocultar: la tos y la riqueza”.

La gran lavadora

¿Cómo se hace para esconder cuatro torres de Parque Central hechas de billetes de cien dólares? ¿Cómo se borra un presupuesto que duplica casi el de un país petroleramente boyante como Venezuela? ¿Cómo pueden pasar desapercibidos 500.000 millones de dólares por año?

Porque, obviamente, la finalidad del narcotráfico no estriba en enterrar morocotas bajo el piso.

Antes de llegar al extremo superior de la cadena, el negocio de las drogas tiene –como es sabido– un eslabón fundamental en el lavado de dinero. De cumplir esa función en los niveles de la buhonería e intermedios se encargan sistemas artesanales: desde el individuo que abre 10 o 20 cuentas en otros tantos bancos hasta esos centros vacacionales que repentinamente, sin motivo aparente, se ponen de moda y se llenan de lujosos edificios y centros comerciales que luego quedan abandonados o nunca se concluyen.

No obstante, como toda gran industria en un mundo de acérrimo capitalismo y libre mercado, también ésta es altamente concentracionaria y monopólica. Quien tenga, pues, un modesto 10% de esa torta, deberá lavar cada año 50.000 millones de dólares. Vale decir, la misma cifra que desde el año 2000 e inútilmente viene pidiendo reunir la ONU para poder cumplir su gran Objetivo del Milenio: la reducción de la pobreza.

Para solventar problemas de este tipo –el blanqueamiento de dinero sucio de cualquier especie–, el sistema financiero internacional permite –y apadrina– un no-sistema: un espacio de extraterritorialidad, ajeno del todo a leyes nacionales, a superintendencias bancarias, a regulaciones, a convenios internacionales: ajeno a todo cuanto no sea el dinero y su intrínseca tendencia a la ganancia y la acumulación.

Ese espacio es el de los así llamados paraísos fiscales y la banca offshore, cuyas interioridades han sido exhaustivamente develadas por el periodista y escritor argentino Julio Sevares en estudio titulado “El dinero sucio, sangre del sistema económico y el poder” (disponible en www.argentina.attac.org/).

Para el año 2004 existían en el mundo 72 de esos paraísos, en los que funcionaban por entonces un millón de sociedades amparadas por el anonimato: empresas –virtuales o reales– a las que nada ni nadie obliga a presentar balances, establecer su composición accionaria o, incluso, tener capital alguno. No obstante, a ellas se sumaban más de 4.000 bancos offshore con depósitos conjuntos que superaban los cinco billones de dólares.

Paraísos fiscales célebres son los de Las Bahamas y las Islas Caimán, en el Caribe, pero los hay por todo el mundo: funcionan profusamente en el centro de Londres, en Mónaco, en Tokio, en el diminuto estado de Delaware, a pocos minutos de Nueva York y de Wall Street. Y los hay incluso tan curiosos como el Principado de Sealand, que funciona en una antigua plataforma petrolera del Mar del Norte, o el Dominio de Melchizedek, situado sobre un desértico atolón vecino a las Islas Marshal, que a través de la página web www.Melchizedek.com ofrece ciudadanía y pasaporte y facilidades para toda clase de negocios. Sin un solo edificio a la vista, tiene en sus bancos 25.000 millones de dólares.

En el libro Capitalismo criminal: ensayos críticos (Bogotá: Universidad Nacional de Colombia, 2008), Tom Blickman precisa la magnitud y el modus operandi de estas eficientes lavadoras: “La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que agrupa a los 30 países más ricos del mundo, estima que el volumen del comercio mundial que pasa por los paraísos fiscales de manera documentada creció durante este período [desde comienzos de los 70 hasta 2004] en cerca de un 50%, pese a que estos lugares representan apenas un 3% del producto bruto mundial. Esta extraordinaria discrepancia es una indicación del grado en que la mayoría de las principales corporaciones aprovechan la movilidad transnacional de sus capitales para lavar sus ganancias a través de paraísos fiscales y regímenes de impuestos bajos”.

Y añade de seguidas: “Dichas corporaciones utilizan una variedad de mecanismos, como la refacturación y los precios de transferencia –bienes comerciados entre compañías con un dueño común a precios arbitrarios, independientes del mercado, y que permiten bajar impuestos declarando costos altos y precios de venta bajos en los lugares de mayor tributación de las ganancias–, o como las transacciones realizadas hacia compañías de papel y hacia fondos fiduciarios secretos extraterritoriales. Medios tales como las ‘cuentas fiduciarias móviles’, que se trasladan automáticamente a otra jurisdicción en cuanto se realizan averiguaciones, o solicitudes de asistencia mutua judicial, facilitan claramente el delito”.

Como la inmensa mayoría de las empresas asentadas en tales “territorios”, buena parte de los bancos offshore no mostrarán nunca al cliente ni oficinas ni empleados: son, en realidad, instituciones virtuales, conocidas en el argot como “corresponsales”, que para funcionar sólo requieren de una cuenta abierta en una institución bancaria físicamente establecida en ese u otro “paraíso”. Si se quiere o necesita aún mayor seguridad en el borramiento de toda pista que vincule a depositario y depósito, se recurre al nesting o ennidado: una cuenta en un banco que a su vez tenga cuenta en otro banco que tenga cuenta en un offshore.

Quien tenga dudas –inmerecidas, hay que decirlo– sobre la seriedad de esa banca virtual, puede así perfectamente depositar su confianza en el respaldo que le proporcionan principalísimos bancos de Suiza, Inglaterra, Alemania, Japón, Estados Unidos y muchos más.

Julio Sevares recoge información de la revista The Economist, en su edición del 14 de abril de 2001, que permite en tal sentido disipar las aprehensiones del más desconfiado de los narcotraficantes: “Tres cuartos de los grandes bancos investigados por el Senado estadounidense tienen, cada uno, más de 1.000 cuentas de bancos corresponsales. Los dos bancos más grandes de la lista, que no son estadounidenses, tienen 12.000 y 7.500 cuentas cada uno. A mediados de 1999 los cinco principales bancos estadounidenses con cuentas de corresponsales tenían 17.000 millones de dólares en esas cuentas. Los 75 mayores bancos tenían depositados en ellas 35.000 millones de dólares”.

Ese es el no-sistema. En un informe de 1999 (“Mercados internacionales de capital”), el Fondo Monetario Internacional (FMI) citaba a Alan Greenspan, por entonces presidente de la Reserva Federal en Estados Unidos: “Nosotros no entendemos completamente la dinámica del nuevo sistema”.
Pero no interesa entenderlo. Funciona. Y cómo lava.

El último eslabón de la cadena

Si nunca ha habido ni habrá un “Plan Holanda”, tampoco se ha pensado jamás en una mera “Operación Melchizedek”. Al final de la larga cadena del narcotráfico no hay razzias, ni allanamientos, ni alcabalas, ni fotos de frente y perfil con número abajo. Obvio.

Quien quiera, pues, nombres y rostros, deberá atender al buen olfato o la mala lengua de los periodistas. O confiar en su propia suspicacia.

Recordar, por ejemplo, que Lucio Gelli, gran capo de la Logia P-2, tuvo por socio principal en el Banco Ambrosiano al Vaticano, allá por los 70.

Que en el escándalo del Bank of Credit and Commerce International (BBCI), séptima institución bancaria en el ranking mundial, salieron a relucir en 1991 asuntos tales como financiamiento del terrorismo y lavado de dinero, y las cuentas personales de Manuel Noriega, Saddam Hussein, Ferdinando Marcos, y depósitos de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y el servicio secreto israelí (Mossad) y la contra nicaragüense. Y que con el banco se vino abajo la gigantesca transnacional de auditorías (¡auditorías!) Price Waterhouse. Y que en los juicios subsiguientes, del lado de la defensa de uno de los grandes socios del BBCI, intervino cierto bufete entre cuyos abogados estaba cierta Hillary Rodham, más tarde conocida –a pesar de lo Lewinsky– como Hillary Clinton.
Que el serísimo Citibank dejó de serlo por las continuas investigaciones y denuncias que lo han vinculado a la práctica del lavado, con directas referencias a regímenes altamente corruptos como el del mexicano Carlos Salinas de Gortari, el peruano Alberto Fujimori y el filipino Joseph Estrada. No casualmente, jefes de Estado en países productores de drogas.

Que al primer ministro italiano Silvio Berlusconi se le descubrió en su vasto conglomerado mediático una contabilidad paralela para 64 empresas fantasmas: suerte de súper lavadora para uso personal.
Que, en fin, la KBR, gigantesca transnacional de la ingeniería y la construcción, se ha hecho en estos últimos años de milmillonarios contratos en todos esos grandes centros de producción de drogas aquí citados, y en los corredores que van de Pakistán a Bosnia y de Colombia a México. Y que socios claves de esa empresa son la familia Bush y su segundo al mando, el vicepresidente Dick Cheney.

¿Por qué o para que?

No tiene entonces mucho sentido preguntarse por qué, si los gobiernos que rigen el destino del planeta dedican tanta energía al tema del narcotráfico, no apuntan sus armas contra los cuarteles generales de esa industria. Cabría más preguntarse el porqué han puesto tan aparentemente al mundo en pie de guerra contra ella.

Catherine Austin Fitts, una ex funcionaria del gobierno de Bush padre y actualmente directora de un fondo de inversiones en Wall Street, apunta un motivo que ayuda a comprender las razones de esa supuesta contradicción: cada dólar que se apunta en el renglón ganancias de una transnacional –General Motors, Toyota, British Petroleum, pongamos por caso–, representa automáticamente, por esa extraña lógica del libremercadismo, un incremento de seis dólares en el valor de sus acciones.

No es poca cosa, si se multiplican por seis los 500.000 millones del narcotráfico. Cedidos en préstamo a bajo interés, o incluso en canje simple por acciones, son 300 billones de dólares. Perfectamente legales, cambiables, usables. A mutuo beneficio. Un monto que no conviene dejar al alcance de potenciales competidores.

Ha dicho el renombrado periodista francés Christian de Brie: “El abandono de las soberanías nacionales y la mundialización liberal –que permite a los capitales circular sin control de un lado al otro del planeta– han posibilitado el crecimiento explosivo de un mercado financiero fuera de la ley, motor de la expansión capitalista lubrificado por las ganancias del gran crimen” (“Crimen, la mayor empresa libre del mundo”, en http://mondediplo.com/2000/04/05debrie).

Así, mientras las ganancias del narcotráfico hacen de motor del selecto grupo de empresas que realmente domina el planeta, y mientras las guerras les permiten apoderarse –para ese u otros negocios– de países enteros, el menudeo de la droga sirve de carne de cañón.

Allá lejos, Julio Quispe, Alvaro Jaramillo, los Tom Smith o Jimmy Johnson cuentan felices su pírrica ganancia sin saber que son a la vez víctimas y propulsores necesarísimos del neoliberalismo salvaje. Una droga como cualquier otra.

Monday, September 15, 2008

Álvaro Colom ofrece su apoyo al gobierno demócratico de Bolivia


Colom aseguró que Guatemala "defenderá los procesos democráticos de Bolivia y de todos los países que se sientan amenazados"
Credito: TeleSurTeleSUR 14/09/08.- Colom calificó como "tragedia" el hecho de que en Latimoamérica se sigan viviendo esquemas de violencia cuando debería "haber un espiritu de diálogo y de evolucion positiva."El presidente del Guatemala, Álvaro Colom, ofreció este domingo su apoyo a gobierno democrático de su homólogo boliviano, Evo Morales, y alabó el estado de sitio que el mandatario sudamericano declaró en el norteño departamento Pando."Respestamos profundamente el derecho de cada país de tomar las medidas convenientes para fortalecer sus sistemas democráticos y la convivencia pacífica. Haremos todo lo que está en nuestra parte para contribuir a esa armonía latinoamericana", dijo el mandatario en una entrevista exclusiva a TeleSURColom calificó como "tragedia" el hecho de que en Latimoamérica se sigan viviendo esquemas de violencia cuando debería "haber un espiritu de diálogo y de evolucion positiva."Respecto al tema del apoyo externo que Bolivia, el mandatario guatemalteco dijo que había que dejar que cada pueblo se defienda por sí mismo y sin ninguna injerencia.Aseguró que Guatemala "defenderá los procesos democráticos de Bolivia y de todos los países que se sientan amenazados".Colom informó que no ha podido hablar con su homólogo, pero insisitió en que espera que la crisis llegue a su fin en la nación.El Alba noPor otra parte, Colom descartó la posibilidad de que ese país ingresara a la Alternativa Bolivariana para las Américas (Alba) por tener Tratados de Libre Comercio con México, Canadá y Estados Unidos.Sin embargo, dijo que quiere seguir con las buenas relaciones que mantiene con todos los países integrantes de este modelo de integración "como lo hemos venido haciendo en los 8 meses de gobierno".Honduras, vecino de Guatemala, acaba de anunciar su adhesión al Alba, mientras que Costa Rica también ha manifestado su deseo de integrar el mecanismo de cooperación solidaria.Espionaje neutralizadoEn relación con los casos de espionaje telefónico que sufrió Colom este mes, el mandatario informó que la situación estaba totalmente controlada y que ya se hizo una profunda revisión de toda la seguridad gubernamental."Ya hemos terminado de hacer todos los rastreos en todas las oficinas públicas (...) hemos hecho una evaluación muy profunda de la Secretaría de Seguridad de la Presidencia y de la Guardia Presidencial. Estimaría que está controlada la amaneza que teníamos".El mandatario agradeció los gestos de solidaridad que varios países le ofrecieron a raíz de este caso.Al respecto, negó que el gobierno esté acosando a Carlos Quintanilla, ex jefe de la Secretaría de Asuntos Administrativos y de Seguridad (SAAS) y principal sospechoso del espionaje."Hicimos la denuncia que había que hacer y todo lo correspondiente al área legal, no se hizo persecusión a nadie", indicó Colom.