
A propósito del PCN, ARENA y La Prensa Evangélica” Por: Kenni Bolaños



Opinión Alternativa
Farabundo, de las botas a los votos
América Latina debiera de rodear con sentido solidario y respeto a los herederos de Farabundo que se baten por levantar su brazo. A los luchadores salvadoreños la derecha siempre les asignó una tumba anónima, ellos hoy quieren el poder mediante la razón para mirarles los ojos a los asesinos de Oscar Arnulfo Romero
Por: Mario López
El pueblo de El Salvador está a punto de romper la historia de gobiernos conservadores y de derecha. La izquierda tiene grandes posibilidades de ganar la presidencia del pulgarcito de América como tanto lo soñó Farabundo Martí. En los recientes comicios donde se eligió congreso y autoridades locales hubo un incremento considerable de los sectores progresistas agrupados en el Frente Farabundo Martí para la liberación nacional, FMLN, y se está en condiciones de quebrantar la hegemonía del derechista Alianza Republicaba Nacionalista, ARENA, de 20 años, con cuatro periodos consecutivos en el poder.
El FMLN pasó de tener 35 alcaldías a 95 de 262 en disputa, 21 de ellas en coalición. Un avance espectacular, aunque trastabilló en la capital, San Salvador, por un margen elemental y en dónde jugó el trasteo de votantes por parte de ARENA desde la periferia de la ciudad y de países vecinos. ARENA, mientras tanto, retrocedió al perder 27 municipalidades, tenía 148 y quedó con 121. En el legislativo el Frente obtuvo 35 de 84 asientos, ganó 3 más respecto del periodo que termina y es el partido más votado; ARENA perdió dos sillas, quedó con 32. Sin embargo el FMLN tiene a su alrededor a organizaciones políticas de clara inclinación de derecha como el Partido de Conciliación Nacional, PCN, que obtuvo 11 diputados y 33 alcaldías y puede ser el fiel de la balanza; la Democracia Cristiana, PDC, arañó 5 puestos en la asamblea (Congreso) y Cambio Democrático, CD, socialdemócrata, se resignó con un diputado.
En El Salvador se puede ser presidente en primera vuelta si hay una fórmula que obtenga mayoría simple (la mitad más un voto). El Frente logró en las regionales y legislativas cerca del 50 por ciento de los sufragios (ARENA suma cerca del 40 por ciento), pero si nos apoyamos en la historia reciente, a la izquierda frentista le cuesta incrementar ese guarismo por la existencia de partidos de corte de centro y derecha en el espectro salvadoreño. Por ello los areneros (así se los conoce popularmente a los del partido de gobierno) buscarán forzar la segunda vuelta para, por afinidad, recoger los votos de los partidos minoritarios y lograr aislar al Frente. Esa fórmula ha sido utilizada de manera reiterada y es claro que esta vez intentarán la misma suerte.
ARENA más que pasado tiene prontuario. Su origen hay que buscarlo en la larga noche de la guerra fría y la manera como EE UU ha interpretado su papel en Centroamérica. Es la expresión del establecimiento salvadoreño representado en el empresariado, las iglesias, los medios de información, los terratenientes, las fuerzas armadas, las transnacionales y los lazos con la potencia del norte. Carga con su estela de violación de derechos humanos, uso de escuadrones de la muerte y una abierta actitud anticomunista. Todavía en plena campaña para las regionales en su propaganda de radio y televisión hacía uso de la letra de su himno de partido que incluye un párrafo que dice: "El Salvador será la tumba donde los rojos terminaran". Lo cual nos releva de caracterizar su talante fraterno. No hay duda de que el macartismo que le ha funcionado en el pasado será el caballito de batalla promocional en lo que queda para las presidenciales del 15 de marzo próximo.
En nuestro criterio, es toda una proeza que el Frente logre hacer valer el buen desempeño que ha tenido en las encuestas o preferencias presidenciales. Apoyándose en la experiencia ha procurado corregir errores, tanto que escogió un excelente candidato como aspirante presidencial. Se trata del talentoso y carismático comunicador Mauricio Funes. En el pasado el Frente presentó a hombres de su propia cosecha, esta vez busca sumar otros sectores, tentando electorado nuevo y por ello apeló al prestigioso periodista. ARENA va con el exdirector de la policía, Rodrigo Ávila, manteniéndose en su línea habitual.
Los 10 puntos porcentuales que el Frente le saca a ARENA en las regionales podría anticipar cómo están las fuerzas de cara a las presidenciales. Sin embargo el Frente ha acusado en su estado anímico la pérdida de la alcaldía de San Salvador, capital que se había convertido en un fortín rojo, como quiera que llevara la exguerrilla 3 periodos sucesivos y las encuestas daban como ganadora a la titular Violeta Menjívar. ARENA, con gran despliegue en sus medios masivos ha sobredimensionado el triunfo en la capital y tomado un segundo aire, aunque el Frente ganó el área metropolitana y 10 de las 14 entidades territoriales más importantes del país.
La estrategia por parte de ARENA será la de evitar los debates públicos entre los candidatos presidenciales en dónde Funes tiene un desempeño profesional brillante y sus argumentos son de mucho más fondo que el candidato derechista; insistir en el pasado guerrillero del Frente; invocar las consabidas manipulaciones respecto de la propiedad, libertad e incluso temores sobre posibles reducciones de las remesas desde los Estados Unidos --El Salvador depende en buena parte de esas divisas-- como elementos para persuadir a los votantes de derecha a que se unan contra el "monstruo comunista". El otro elemento no desdeñable es la cobertura de gastos por los dineros que ingresan a las arcas proselitistas de ARENA. En ese campo el Frente solo posee ideas y la gestión de sus líderes ya probados. Le corresponde al pueblo separar la ceniza de la brasa.
Grosso modo ese es el panorama político que escalda a El Salvador por estos días. Nótese que ese mismo balance podría hacerse de toda América Latina con algunas diferencias y particularidades importantes. Pero en el fondo ese es el panorama que presenta la región. La pulverización de los partidos históricos (liberales y conservadores o democristianos y nacionalistas) que ha cedido el espacio electoral a la polarización derecha-izquierda con amplio margen para los sectores sociales. En este periodo de transición tienen algún juego los partidos o movimientos de centro que en el pasado gravitaron en la social democracia, pero en la medida en que se intensifique la práctica política de la coyuntura, éstos tenderán a la marginalidad total. Es mucho lo que ha cambiado el continente en materia electoral. Hace tan solo una década era impensable anticipar el avance exponencial de la izquierda. Y en medio de todo esto, es insostenible no reconocer que una de las razones de los logros progresistas es el desmonte del mito armado como único camino para acceder al control del Estado. La sospecha que la izquierda siempre asumió de la tarjeta electoral y de las reglas de juego de la democracia de occidente, le consumieron varias décadas maceradas en heroísmo pero desperdiciadas al calor de consignas lejanas al sentir popular. Sigue pesando en ésta otros paradigmas como el ateismo en medio de una sociedad con una cultura mística que no admite discusión, o el dogmatismo ideológico, muy de los 60s, que no permite fortalecer el discurso con sinceros apegos a la libertad, el humanismo, el disenso, el pluralismo, la democracia, y resolver preocupaciones de amplio impacto popular como la propiedad, la seguridad, el consumo, el mercado, el entretenimiento y la cultura en general. Con todo, el avance socialista ha sido monumental.
América Latina debiera de rodear con sentido solidario y respeto a los herederos de Farabundo que se baten por levantar su brazo. A los luchadores salvadoreños la derecha siempre les asignó una tumba anónima, ellos hoy quieren el poder mediante la razón para mirarles los ojos a los asesinos de Oscar Arnulfo Romero.
Caracas, Enero 2009. marpez@gmail.com



| Declaración de los socialistas centroamericanos sobre las elecciones en El Salvador |
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| DECLARACION DE LOS SOCIALISTAS CENTROAMERICANOS SOBRE LAS ELECCIONES EN EL SALVADOR. ¡¡La principal tarea: expulsar a ARENA del gobierno!! ¡¡Llamamos al voto crítico por el FMLN!! Por un gobierno del FMLN que incluya a las organizaciones obreras, cam pesinas y populares, sin la participación de burgueses!! El partido ARENA, fundado por el fascista Roberto Dabuisson, salió como el partido victorioso de la guerra civil. Tiene más de 19 años de estar ininterrumpidamente en el gobierno de el Salvador. Después de casi dos décadas de ofensiva neoliberal, la sociedad salvadoreña clama por un cambio de gobierno que termine con el desempleo, el hambre y la miseria que obliga a decenas de miles de salvadoreños a emigrar en busca del sustento diario de sus familiares. Después de los acuerdos de paz de 1992, la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) se convirtió en un partido político legal. Con una estrategia reformista y etapista, apelando a su trayectoria revolucionaria y peleando espacios políticos, el FMLN logró convertirse en un partido con influencia de masas. En 1994 el FMLN participó por primera vez en las elecciones municipales ganando 15 alcaldías. En 1997 ganó 52 alcaldías, la mayoría ubicadas en el Área Metropolitana. En el año 2000 obtuvo 80 alcaldías, se reeligió en la alcaldía de San Salvador y ganó 8 de las 14 cabeceras departamentales. En el 2003 tuvo un bajón electoral, perdió 10 alcaldías, entre éstas la mayoría de cabeceras departamentales. En el 2006, retrocedió hasta 58 alcaldías. A pesar de este bajón en los gobiernos locales, el FMLN ha mantenido una representación de más de un tercio de los diputados. El FMLN es una real alternativa de gobierno Muchos trabajadores y jóvenes salvadoreños consideran que el FMLN es una real alternativa de gobierno, y así lo demuestran las recientes y más diversas encuestas que colocan a Mauricio Funes, candidato presidencial del FMLN, con hasta 14 puntos por encima de los candidatos de ARENA. Por primera vez en mucho tiempo, existen condiciones nacionales e internacionales favorables para un triunfo del FMLN: desgaste de ARENA, profundas aspiraciones de cambio de la clase trabajadora y la clase media, una brutal crisis del sistema capitalista e imperialista, crisis del modelo neoliberal en El Salvador, y la existencia en el área c entroamericana de gobiernos burgueses que se autodenominan de “izquierda”, como Daniel Ortega en Nicaragua, Mel Zelaya en Honduras y en menor medida Álvaro Colom en Guatemala. Con estas condiciones favorables, el FMLN pretende capitalizar el descontento social para conquistar el gobierno, ya no por el sonar de l os fusiles, sino el por silencioso sonido de los votos. Sin embargo, dentro de la implementación de una estrategia de formar amplias alianzas políticas para ascender al gobierno por la vía electoral, el FMLN contribuyó a la desmovilización de la clase obrera salvadoreña y a la disminución de luchas sociales contra el gobierno de ARENA. Actualmente no hay grandes luchas obreras y populares, sino que el enfrentamiento político se libra en los marcos de la democracia burguesa. Un programa democrático burgués A pesar que el FMLN es parte integrante del nuevo régimen político bipartidista que se instauró con los Acuerdos de Paz de 1992, --con algunas cuotas de poder en los órganos del Estado burgués que se r emodeló al finalizar la guerra civil-- su máxima dirigencia continúa representando los intereses políticos propios como burocracia política, así como los de ciertos sectores de la clase media y, en menor medida, a los sectores obreros y populares. Hasta el momento no conocemos que haya sectores burgueses dentro del FMLN ni que su alta dirigencia represente los intereses políticos de alguna fracción burguesa, aunque la plataforma electoral enarbolada por Mauricio Funes reivindica abiertamente la necesidad de implantar un modelo de capitalismo más humanitario. En pocas palabras: “un cambio c on estabilidad”, “Cambiar algo para que todo continúe igual”. A pesar de estas características sociales y políticas particulares de l a dirigencia del FMLN, un amplio sector de los trabajadores, jóvenes y de las masas populares salvadoreñas se identifican políti camente con esta organización, y no logran visualizar el peligro que representa este programa de respeto a la economía capitalista, que ha llevado a Funes a declarar que respetaran el CAFTA, la institucionalidad de las Fuerzas Armadas, se compromete a respetar la propiedad privada de los grandes medios de producción y la Constitución de 1983, que no refleja la decisión democrática del pueblo salvadoreño ya que fue impuesta en medio de la guerra civil. El discurso antiimperialista del FMLN se ha debilitado. En relación al gobierno de los Estados Unidos, el candidato Mauricio Funes ha declarado que “Mantendremos y reforzaremos las relaciones comerciales, económicas y políticas con Estados Unidos, con su pueblo y gobierno, sobre la base del respeto a la autonomía y a la autodeterminación de los pueblos. Reconocemos la importancia e stratégica de estas relaciones en la medida que su fortalecimiento pueden traer mayor bienestar a la población salvadoreña”. Peligrosa política de alianzas Este programa democrático burgués es el imán con el cual la dirigencia del FMLN quiere atraer a algunos sectores de la burguesía. A decir verdad, esa “burguesía progresista” es casi inexistente social, política y económicamente. Una de las características de la actual campaña electoral es que la derecha ha cerrado filas en torno a ARENA y marcha unificada en las elecciones, consciente del peligro que representa una posible victoria electoral del FMLN. Durante el año 2007 el FMLN impulsó una tímida estrategia de unificación de los partidos de clase media: Cambio Democrático ( CD) dirigida por Héctor Dada Hirezi, el Frente Democrático Revolucionario (FDR) que lidera Julio Hernández –conformado por una escisión del FMLN conocida como Movimiento Renovador-- y con la disidencia burguesa encabezada por José Arturo Zablah Kuri, ex ministro de Economía durante la administración de Armando Calderón Sol (1994-1999), principal dirigente del movimiento denominado “Alianza por el Cambio”, quien regresó a las filas de ARENA para ocupar la candidatura a la vice presidencia en la actual contienda electoral. La gran alianza nacional que pretendía formar el FMLN con los partidos de clase media, como CD y FDR, no logró cuajar de cara a estas elecciones municipales, pero si se produjeron alianzas parciales. En 30 municipios el FMLN va en alianza con CD y en 4 municipios el FMLN va en alianza con el Partido Demócrata Cristiano (PDC), un partido claramente burgués, aunque sumido en una profunda crisis. Esta política de alianzas del FMLN con sectores burgueses no es nueva. Desde la época de la guerra civil, la guerrilla del FMLN siempre buscó la alianza con los “burgueses progresistas”. Bajo las nuevas condiciones, ahora el FMLN aspira a construir una gran alianza nacional incluso con fuerzas burguesas para ascender al gobierno, la que no se ha podido realizar porque estos han cerrado filas con ARENA. No obstante, las elecciones se realizarán en dos fases. Conscientes del desgaste político de ARENA, los partidos de la derecha salvadoreña aprobaron la realización de comicios separados: el 18 enero de 2009 s e elegirán 262 concejos municipales, 84 diputados para la Asamblea Legislativa y 20 Diputados al PARLACEN, y el 15 de marzo de este mismo año se elegirán el Presidente y vicepresidente de la República para el período 2009-2014. Dependiendo del resultado de las elecciones municipales y legislativas, se pueden formar nuevas alianzas para las elecciones presidenciales, por lo que la base del FMLN debe estar muy alerta. Llamamos al voto crítico a favor del FMLN. La Ley Electoral en El Salvador es antidemocrática ya que consagra el bipartidismo e impide el surgimiento de nuevas fuerzas políticas, y porque además dificulta la actividad legal de los grupos de izquierda por fuera del FMLN. En estas condiciones se ha producido una inevitable polarización política, entre el gobernante ARENA y el opositor FMLN, como ha ocurrido en los pasados procesos electorales. En medio de una pavorosa crisis económica del sistema c apitalista e imperialista, existen grandes aspiraciones e ilusiones de las masas obreras, campesinas y populares de que un gobierno del FMLN puede arreglar la situación en El Salvador. Irónicamente, mientras ARENA ha suavizado el discurso, llevando al “progresista” Zablah como candidato a la vicepresidencia, el FMLN ha derechizado su discurso en aras de obtener una mayoría electoral. La principal tarea de los revolucionarios en las actuales condiciones de El Salvador, es terminar con la continuidad del gobierno de ARENA. Las elecciones brindan la oportunidad de expulsar a ARENA del g obierno, y de instaurar un gobierno del FMLN, siendo luego necesaria la lucha de las organizaciones obreras, campesinas y populares para instaurar un verdadero Gobierno obrero campesino y popular. El programa democrático burgués del FMLN va en sentido contrario al nacimiento y desarrollo de un proceso revolucionario. Por eso llamamos al voto crítico, es decir, que a pesar de que no estamos de acuerdo con el programa electoral del FMLN, llamamos a no desperdiciar e l voto, a rechazar la continuidad del gobierno de ARENA. El cambio revolucionario que anhela el pueblo salvadoreño, además de votar en contra de ARENA, solo se logrará y garantizará con la movilización de la clase trabajadora, el campesinado y demás sectores populares. Por un gobierno del FMLN que incluya a las organizaciones obreras, campesinas y populares, sin la participación de burgueses!! Por esta razón, llamamos a luchar por la instauración de un gobierno del FMLN que incluya a las organizaciones obreras, campesinas y populares, sin la participación de burgueses. Llamamos a las bases del FMLN a luchar por un programa que incluya la convocatoria a una Asamblea Constituyente que termine con el orden burgués impuesto con la Constitución de 1983 y los Acuerdos de Paz de 1992, que reorganice El Salvador en beneficio de toda la clase trabajadora , el campesinado y de las amplias mayorías empobrecidas. Esta Asamblea Constituyente debe tomar medidas urgentes para resolver los efectos de la crisis del sistema capitalista, resolver el problema del inminente desempleo masivo que nos amenaza, aumentar los salarios conforme el costo de la vida, resolver el problema agrario entregando la tierra y el crédito barato al sector indígena y al campesinado pobre, resolver los problemas de salud, e ducación, vivienda, alimentación, seguridad y que además se investigue la corrupción e impunidad realizada en las esferas del gobierno de ARENA y en otras sectores. Esto solo se puede lograr acabando de una vez por todas con el reaccionario gobierno de ARENA, votando críticamente por el FMLN, y garantizando cualquier conquista económica y social c on la movilización, la independencia política de los trabajadores, atacando implacablemente a nuestros enemigos: la oligarquía, la burguesía, el imperialismo y sus agentes Centroamérica, 9 de Enero del 2009. CIRCULO SOCIALISTA REVOLUCIONARIO (CSR) DE GUATEMALA. PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LOS TRABAJADORES (PRT) DE EL SALVADOR. MOVIMIENTO AL SOCIALISMO (MAS) DE HONDURAS. PARTIDO REVOLUCIONARIO DE LOS TRABAJADORES (PRT) DE NICARAGUA. |
EL FMNL con buen aval para presidenciales de marzo
Nidia Diaz
SI como muchos afirman, las elecciones municipales y legislativas del domingo 18 de enero en El Salvador, constituyeron un termómetro de las presidenciales a realizarse el venidero 15 de marzo, habría que advertir que el Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMNL) tiene no pocas posibilidades de llevarse una merecida victoria por cuanto sus resultados lo convirtieron en la primera fuerza política del país centroamericano.
A pesar de la intensa campaña en su contra e incluso de la violencia desatada desde instancias gubernamentales, así como de la injerencia del embajador norteamericano en San Salvador, Charles Glazer, dirigidas a vincular tendenciosamente al FMLN con las guerrillas colombianas de las FARC en su carácter de "terrorista" impuesto desde Washington, el Frente ganó diputaciones en 10 de los 14 departamentos del país y superó los resultados alcanzados en los comicios de 2006 en cuanto al control de gobierno municipales.
Mientras el FMLN aumentó de 58 a 86 el número de alcaldías, el gobernante Partido ARENA (Alianza Republicana Nacionalista) bajó de 148 a 108, el Partido Constitucionalista Nacional (PNC), se quedó con 28 de las 39 que controlaba y Democracia Cristiana perdió 5 para ocupar sólo 9.
El Frente perdió, tras 12 años en su poder, la alcaldía de San Salvador por sólo dos puntos porcentuales en lo que todo hace indicar que fue un voto de castigo por una mala gestión administrativa de la alcaldesa Violeta Menjivar, quien cedió así su puesto al candidato gubernamental, Norman Quijano. Tal hecho ha sido potenciado y amplificado por ARENA como una suerte de avance de lo que consideran será una segura victoria en las presidenciales donde pretenden mantener la silla ejecutiva luego de dos décadas en esa posición.
Los medios transnacionales de prensa, la prensa privada y observadores adversos al Frente insisten en que su derrota en San Salvador es un indicativo de que las encuestas mienten y que el FMLN no es ni por mucho el favorito entre el electorado. No dicen, sin embargo, que esa agrupación logró vencer en los municipios más importantes que rodean la capital del país donde como en Santa Ana, plaza controlada históricamente por la derecha, fue ganada por el candidato izquierdista, siendo como es la segunda ciudad en importancia de El Salvador.
Asimismo sucedió, por ejemplo, con la alcaldía de La Unión, cabecera del departamento del mismo nombre donde por primera vez un aspirante de la izquierda recibe la preferencia en las urnas.
Revés tuvo el Partido gobernante al perder Izalco, en el departamento de Sonsonete, ya que esa ciudad constituye un símbolo y un bastión de ARENA a tal punto que allí nació la agrupación derechista y desde allí han arrancado en los últimos 20 años las campañas electorales oficialistas.
Similar suerte corrieron a nivel del legislativo, donde el FMLN se alzó hasta el momento en datos que resultan irreversibles con 35 escaños, tres más de los que mantenían hasta ahora; ARENA, perdió dos para quedarse con 32, el PCN tendrá 11 en la nueva legislatura y la Democracia Cristiana perdió 1 para quedarse con sólo 5 escaños.
No obstante, ninguna agrupación tendrá mayoría absoluta pero sobre todo ni aún aliándose, la derecha obtendría esa mayoría, lo que resulta alentador si en las presidenciales ganara el FMLN.
Otro elemento que desmiente la campaña sobre la supuesta pérdida de apoyo del Frente lo constituye el hecho de que San Salvador, cuya alcaldía perdió, tribuna 25 diputados al Parlamento de los cuales doce los ganó el FMLN, lo cual corrobora que el votó no fue contra la izquierda para la alcaldía sino contra una mala gestión.
De aquí al 15 de marzo faltan menos de dos meses. El FMLN tiene mucho trabajo en cuanto a conseguir que el Tribunal Supremo Electoral haga pública la lista de electores que hasta el momento sólo controla ARENA la cual utilizan a su antojo dándole incluso a extranjeros carnet de identidad únicos, en este caso a hondureños, nicaragüenses y guatemaltecos que sufragan a favor del gobernante partido.
De cualquier forma, un triunfo del FMLN el 15 de marzo próximo cambiaría el escenario centroamericano donde desde diferentes signos político-ideológicos, Nicaraguas, Honduras y Guatemala se han insertado en la nueva ola de gobiernos de corte nacionalista y popular, quebrando el servilismo a que tenían acostumbrado al imperio y aportando con su presencia a la integración latinoamericana.
No olvidemos que El Salvador ha sido hasta hoy un peón incondicional de Washington. Fue el primer país centroamericano en firmar el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, el único que envió un contingente militar a Irak y cuyo presidente, Antonio Saca prefirió ir a despedirse del inquilino de la Casa Blanca antes de participar en la I Cumbre de Latinoamérica y el Caribe que tuvo lugar recientemente en Salvador de Bahía, Brasil donde desde posiciones soberanas e independientes se acordó crear una nueva organización regional sin la presencia de terceros.
Un triunfo del FMLN, devolvería a El Salvador, al lugar que le corresponde al lado de sus hermanos latinoamericanos y caribeños para juntos desde el respeto a las diferencias, construir el camino de la integración, la soberanía nacional, la paz regional y la justicia social.